Big Mind/Big Heart Sitting Meditation Instructions

October 17th, 2017 by | 4 Comments

For the first 40 years of Zen practice, I sat in formal lotus posture cross-legged with my back straight and unsupported. Now for the past six years I sit very differently. I am loving sitting more than ever being completely relaxed and comfortable on a chair, my legs not crossed, feet flat on the floor, resting my back against the back of the chair, upright but not stiff or rigid in any way.

I place my hands either resting on the arms of the chair, my lap or my palms facing upwards on my lap, whichever is more comfortable. My palms are in the cosmic or also known as the universal mudra, left palm on top of my right, thumb-tips touching. My ears are on a plane with my shoulders and nose in line with my navel, chin slightly tilted down. I place my tongue against the front roof of my mouth, with teeth and lips both gently shut. I either close my eyes or leave them partially open looking down at a 45 degree angle.

I begin sitting with twenty very slow, deep breaths, expelling all the air through my mouth with lips narrowly puckered. Breathing in through my nose and out through my mouth, I continue to count these slow deep breaths from one to ten repeatedly in this way for the first twenty breaths. Then I begin breathing naturally with mouth closed, through the nostrils only, dropping the counting and just sitting without preference or judgements. I just sit as the Apex, in the voice of “non”, beyond thinking and not thinking, non thinking; also beyond preference and having no preference, non preference not even having a preference for no preference. Sitting in non judging mind, not judging even when I judge, beyond judging and not judging. As the great Zen Master Dogen instructed, “Think not-thinking. How do you think not-thinking? Non-thinking. This in itself is the essential art of zazen.”

To visualize the triangle here is extremely helpful, the left corner is the, “thinking mind” the right corner is the, “not thinking mind” and at the Apex including and transcending is the, “non thinking mind” beyond thinking and not thinking.

Sitting in this way I can completely relax, having no pain anywhere in my body. I used to sit forty to sixty minutes at a time without pain; these days I often sit two to four hours in one go without pain completely relaxed and natural.

The key is to have no preference for being awake over asleep, attentive over inattentive, aware over unaware — without any goal or objective, aim nor purpose. I just sit upright, comfortably, relaxed and natural. I give myself complete permission to just sit without judging my sitting or anything that arrises in any way.

It is bliss and joyful samadhi. It is empowering, self-fulfilling samadhi, it is dropped off, dropped off. In this sitting there is an absence of self. At times there is no-one to be aware or not aware, awake or not awake, there is no coming or going, no knowing or not knowing, thinking or not thinking, beyond all such paradoxes.

In this samadhi there is a thin, almost indistinguishable line between alive or dead, breathing and not breathing, conscious or unconscious. It is absolutely blissful and silk-like. The entire body is relaxed, from head to toes, right down to the cellular level. All stress and tension in body/mind are completely released. In this sitting it is like being dead while still alive, alive while completely comfortable with death, and this samadhi gets carried over into daily life as a pure childlike happiness. All internal conflict is gone, embracing each aspect of self and its opposite.

There is real joy and pleasure in serving and being present for others. There is a very deep loving appreciation for people being who they are, not needing to change or fix anyone. Allowing you to be you and me to just be me. Not needing to become like “you” or to have you become or be like “me.” All internal conflict is gone and there is just peace and joy remaining.

 

Gran Mente/Gran Corazón Instrucciones de Meditación Sentada

Durante los primeros 40 años de práctica Zen, me senté en postura de loto formal con las piernas cruzadas, con la espalda erguida y sin apoyo. Ahora, durante los últimos seis años, mi postura en meditación es muy diferente. Como nunca antes ahora me encanta estar sentado completamente relajado y cómodo en una silla, con mis piernas sin cruzar, con los pies apoyados en el suelo, apoyando la espalda en el respaldo de la silla y erguida pero de ninguna manera con tensión o rigidez.

Pongo mis manos o bien descansando sobre los brazos de la silla, mi regazo o bien con mis palmas hacia arriba en mi regazo, lo que sea más cómodo. Mis palmas están en el cosmos o también conocido como el mudra universal, la palma izquierda en la parte superior de mi derecha, tocando las puntas del pulgar. Mis oídos están alineados con mis hombros y la nariz alineada con mi ombligo, la barbilla ligeramente inclinada hacia abajo. Coloco mi lengua contra el paladar frontal de mi boca, con los dientes y los labios suavemente cerrados. O bien cierro los ojos o los dejo parcialmente abiertos mirando hacia abajo en un ángulo de 45 grados.

Empiezo a sentarme con veinte respiraciones muy lentas y profundas, expulsando todo el aire por mi boca con los labios ligeramente fruncidos. Al inhalar por la nariz y exhalar por la boca, sigo contando estas respiraciones lentas y profundas del uno a diez repetidamente de esta manera durante las primeras veinte respiraciones. Entonces empiezo a respirar de forma natural con la boca cerrada, solo a través de las fosas nasales, soltando el conteo y simplemente sentándome sin preferencias y sin juicios. Simplemente me siento como el Ápice, en la voz de “no” (non en inglés), más allá de pensar y de no pensar, no pensar (non thinking); también más allá de las preferencias y de no tener preferencia, sin preferencia, incluso sin tener preferencia por tener ninguna preferencia. Sentarse en una mente que no juzga, no juzgar incluso cuando juzgo, más allá de juzgar y de no juzgar. Como el gran Maestro Zen Dogen instruyó: “Piensa sin pensar. ¿Cómo piensas que no piensas? No pienses* (non thinking). Esto es en sí mismo el arte esencial de zazen “. (*no pienses = non-thinking)

Visualizar aquí el triángulo es extremadamente útil, la esquina izquierda es la “mente pensante”, la esquina derecha es la “mente que no piensa” y en el Ápice, es aquel que incluye y transciende a la “mente no pensante” más allá de pensar y no pensar.

Sentado de esta manera, puedo relajarme por completo, sin sentir dolor en ninguna parte de mi cuerpo. Solía sentarme entre cuarenta a sesenta minutos a la vez sin dolor. En estos días a menudo me siento entre dos a cuatro horas de una vez sin ningún dolor y completamente relajado y de forma natural.

La clave es no tener ninguna preferencia por estar despierto a tener sueño, por estar atento a no estar atento, consciente sobre inconsciente, sin ninguna meta u objetivo o propósito. Simplemente me siento erguido, cómodo, relajado y natural. Me doy permiso completamente para simplemente sentarme sin juzgar mi sesión o cualquier cosa que llegue de ninguna manera.

Es dicha y samadhi alegre. Es un samadhi empoderado, un samadhi auto-realizado, es soltar, es soltar. En esta sesión hay una ausencia de uno mismo. A veces no hay nadie que sea consciente o no consciente, despierto o no despierto, no hay ir y venir, no saber o no saber, pensar o no pensar, más allá de todas esas paradojas.

En este samadhi hay una delgada, casi indistinguible línea entre estar vivo o muerto, respiración y no respiración, consciente o inconsciente. Es absolutamente felicidad. Todo el cuerpo está relajado, de la cabeza a los pies, hasta el nivel celular. Todo el estrés y la tensión en el cuerpo/mente se liberan por completo. En esta sesión es como estar muerto mientras aún está uno vivo, vivo mientras se siente uno completamente cómodo con la muerte, y este samadhi se transfiere a la vida diaria como una pura felicidad infantil. Todo conflicto interno se ha ido, abrazando cada aspecto del yo y su opuesto.

Hay una verdadera alegría y placer en servir y estar presente para los demás. Hay un profundo aprecio amoroso por las personas que son quienes son, sin necesidad de cambiar o sanar a nadie. Permitiéndote ser tú y a mi solo ser yo. No es necesario que yo sea como “tú” o que te conviertas o que seas como “yo”. Todo conflicto interno se ha ido y solo queda la paz y la alegría.

(traducción por Denis Criado)

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4 Responses to Big Mind/Big Heart Sitting Meditation Instructions

  1. Ana Maria Saez says:

    Me esta resultado muy intetesante su metodo. Muchas gracias. Namaste.

  2. Paul Zwatz says:

    Thank you Genpo Roshi for your wonderful teaching. It is a true blessing like always.
    Love, Paul

  3. Rosemarie says:

    So wonderful. Thank you.
    I love you***

  4. Michael Berger says:

    Thank you for sharing your truly revolutionary approach to our long and ever transforming tradition. I’m honored and humbled to be your student… Appreciation and love, ~m~

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